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No tires juguetes rotos. ¡Pásate por un Repair Café cercano!

A la gente no le gusta tirar juguetes. Los niños (y los padres) suelen tenerle afecto a ciertas muñecas o peluches, un trencito con baterías o un coche dirigible a distancia. Eso no se tira así como así. Menos mal que en muchos casos los juguetes se pueden reparar. ¡Trae tus objetos estropeados a un Repair Café y vívelo!

Juguetes eléctricos y electrónicos se pueden reparar en un 70% de los casos, según nuestro RepairMonitor, un sistema online en el que nuestros reparadores incluyen información sobre los objetos que reparan. En el caso de juguetes no eléctricos, ese porcentaje sube al 76%. Así que es una pena tirar los juguetes estropeados.

Reparar juguetes eléctricos

En el caso de juguetes eléctricos, el problema suele ser una de las baterías que ya no hace contacto o un contacto que está oxidado. “Vemos todo tipo de objetos que llevan baterías. Muchas veces los problemas son pequeños”, explica Wijnand Klaver del Repair Café Hilversum (Países Bajos). “Suelen tener un cable suelto. En general esos objetos se pueden reparar. A veces es verdad que la única forma de poder repararlos es de una forma que va a ser visible, pero eso no suele importar.”

Reparar muñecas y peluches

En el caso de muñecas y peluches suele ocurrir que el relleno ha salido del cuerpito o que le falta un ojo. Con frecuencia también hay una costura suelta o le falta una pata. “Eso conlleva más trabajo manual, eso no se suele hacer con una máquina de coser”, cuenta Marion van den Akker de Repair Café Oostzaan (Países Bajos).

Reparar juguetes suele ser trabajo muy agradecido, opinan tanto Wijnand como Marion. “Puede significar mucho para alguien”, dice Wijnand. “Una vez vino una señora mayor. Trajo una muñeca de 1950 con la que había jugado ella de niña. La muñeca ya llevaba estropeada 30 años, pero con algo de chapuceo y limpieza se pudo recuperar. Estaba muy contenta que se pudiera reparar la muñeca, ya que así se la podía dar a su nieta.”

Reparar y aprender juntos

Marion: “No siempre te puedes hacer una idea de lo que significa un objeto para alguien. A veces haces algo pequeño y la gente se emociona. Una vez hemos reparado un peluche para alguien, creo que le faltaba una pierna o un brazo. Y la mujer quedó tan contenta que casi pensé: ‘¿y eso?’ Mientras que no habíamos hecho tanta cosa. Quedó grabado en mi memoria.”

A Marion y Wijnand les gusta reparar, pero aún les agrada más si la gente colabora y ayuda. “Suelen ser las reparaciones más agradables, cuando la gente viene con objetos que ya han intentado reparar ellos mismos, cuenta Wijnand. “Para mí es importante implicar a la gente en la reparación. Está desapareciendo tanto conocimiento, hay que intentar evitarlo.”

“Es nuestra política”, explica Marion. “No somos de llevar, marchar y volver. La idea es que te unas con un café o té. Queremos que la reparación sea algo social y que la gente sea consciente de que los objetos se pueden reparar.”

¡Ven al Repair Café!

¿Tienes juguetes que no te gustaría tirar? Encuentra un Repair Café cercano y llévalo. Bastante probable que se pueda reparar. ¡Hasta pronto!

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